De la columna vertebral a las articulaciones de carga
Cuando los problemas de postura se vuelven crónicos, la estructura ósea comienza a compensar, facilitando la aparición de un dolor de espalda persistente. Esta tensión mecánica no se limita al eje central; es común que el paciente desarrolle dolor de cadera o incluso dolor de rodilla debido a un apoyo asimétrico. En casos severos, esta presión constante sobre los discos intervertebrales puede agravar lesiones de columna preexistentes, convirtiendo una mala posición en una patología estructural que requiere atención traumatológica especializada.

